
Protege tu Oficina Contable
La pregunta que te hará perder tu próximo gran cliente.
¿Qué protocolos de cifrado y autenticación utiliza su oficina para proteger la integridad de nuestros…
La pregunta que te hará perder tu próximo gran cliente.
¿Qué protocolos de cifrado y autenticación utiliza su oficina para proteger la integridad de nuestros datos?
Esa pregunta ya se está haciendo en reuniones de directorio en Chile. No la hace el contador. La hace el CISO, el gerente de finanzas o el encargado de compliance de tu próximo cliente grande. Y si tu respuesta es… “bueno, tenemos una contraseña segura y somos muy cuidadosos”, la reunión terminó ahí.
No te lo dirán directamente. Simplemente nunca recibirás el contrato. Y no sabrás por qué.
Ya no estamos en 1995. Hoy, las empresas medianas y grandes son cada vez más exigentes con quienes manejan su información sensible. La razón no es solo desconfianza, es regulación.
Promulgada el 26 de marzo de 2024 y actualizada el 1 de marzo del 2025, la Ley 21.663, Ley Marco de Ciberseguridad, está plenamente vigente en Chile. No es un proyecto de ley. No es una propuesta. Es ley operativa con fiscalización activa de la Agencia Nacional de Ciberseguridad (ANCI).
Esta ley creó una categoría que está redefiniendo cómo las grandes empresas eligen a sus proveedores de servicios, incluido tú: los Operadores de Importancia Vital (OIV).
Los OIV son empresas cuyo funcionamiento depende de redes y sistemas informáticos, y cuya interrupción tendría un efecto significativo en la seguridad, el orden público o la economía del país. Bancos, empresas de energía, telecomunicaciones, salud, transporte, finanzas, y también proveedores de infraestructura digital y servicios tecnológicos.
En septiembre de 2025, la ANCI publicó la primera nómina preliminar y en diciembre del 2025 la actualizó: 915 organizaciones calificadas. De esas, 413 son proveedores de infraestructura digital y servicios.
Los proveedores de software de contabilidad, remuneraciones y facturación que operan infraestructura crítica están en esa conversación. Y eso cambia directamente lo que tú, como oficina contable, puedes ofrecerles a tus clientes.
Cuando un proveedor de software es calificado como OIV, la Ley 21.663 le impone obligaciones que no son opcionales ni decorativas:
📌 Implementar un Sistema de Gestión de Seguridad de la Información (SGSI) certificado.
📌 Designar un delegado de ciberseguridad que reporte a la alta dirección.
📌 Operar planes de continuidad operacional y recuperación ante desastres (BCP/DRP).
📌 Reportar incidentes al CSIRT Nacional en plazos estrictos.
📌 Someterse a auditorías periódicas y mantener evidencia de cumplimiento.
📌 Gestionar los riesgos de seguridad de forma continua.
El incumplimiento tiene consecuencias reales: multas de hasta 40.000 UTM (más de $2.600 millones de pesos) para infracciones gravísimas.
¿Qué significa esto para ti como cliente? Que la infraestructura donde viven los datos de tus clientes, sueldos, cuentas bancarias, RUT, AFP, Isapre, datos contables y financieros, está protegida por ley al máximo nivel de exigencia que existe hoy en Chile.
Haz clic en la imagen para ver su testimonio.
Haz clic en la imagen para ver su testimonio.
Si tu proveedor de software NO tiene esa obligación, los datos de tus clientes están en una infraestructura que nadie fiscaliza en materia de ciberseguridad. Esa es la diferencia.
Tus clientes grandes, los que pagan bien, los que tienen 50, 100 o 500 empleados, están empezando a hacer preguntas de seguridad. Algunos ya las hacen. Otros van a empezar pronto, porque la regulación los empuja en esa dirección.
Cuando un gerente de finanzas o un CISO te pregunte “¿cómo protegen nuestra nómina?”, tu respuesta real no depende de lo cuidadoso que seas. Depende de la infraestructura sobre la que operas.
Si tu software de remuneraciones o contabilidad es OIV, puedes decir: “Operamos sobre una plataforma fiscalizada por la ANCI bajo la Ley 21.663, con cifrado, auditoría, 2FA y planes de continuidad certificados.” Eso es un hecho verificable. Es evidente.
Si tu software no es OIV, lo único que puedes decir es: “Somos cuidadosos”. Y eso no pasa el filtro de ninguna empresa seria. En el mercado actual, es un riesgo que los clientes medianos y grandes ya no están dispuestos a asumir.
Hay dos tipos de oficinas contables hoy en día:
El contador artesanal. Procesa nóminas en planillas o en un software sin certificaciones. Envía datos bancarios por correo electrónico. Resiste el 2FA porque “es lento”. No puede generar un reporte de auditoría si un cliente se lo pide. Cobra barato. Y está enviando una señal clara a todo cliente sofisticado: “No soy capaz de proteger tu activo más valioso.”
El cliente pequeño quizás no lo note. El cliente que paga bien si lo nota. Y cada vez son más los que lo notan.
El partner tecnológico. Opera con un sistema de contabilidad o remuneraciones clasificado como OIV. No necesita improvisar respuestas sobre seguridad; su sistema los respalda con evidencia: logs de auditoría, cifrado, 2FA, control de permisos. Cuando un CISO pregunta, se responde con hechos.
Este segundo contador cobra más caro. Y consigue los mejores clientes. No es coincidencia. Es consecuencia directa de operar sobre una infraestructura que la ley obliga a mantener segura.
La ciberseguridad no es un gasto. Es tu herramienta de ventas más poderosa.
Poder transmitirle al cliente la seguridad y confianza de que sus datos están en manos seguras, permite:
1️⃣ Cobrar más caro que la competencia que sigue usando Excel y correos sin protección.
2️⃣ Acceder a clientes grandes que hoy te están descartando sin que lo sepas.
3️⃣ Retener clientes actuales que mañana van a empezar a hacer las mismas preguntas.
Los contadores que entiendan esto primero van a capturar los mejores clientes. Los que no, van a quedarse preguntando por qué sus propuestas ya no ganan.
La diferencia entre ambos no es el talento contable. Es la elección de proveedor tecnológico.
Si mañana un CISO te pregunta: “¿Qué protocolos de cifrado y autenticación utiliza su oficina para proteger nuestra nómina o datos contables?”, ¿tienes una respuesta concreta?
Si la respuesta es no, el problema no eres tú. Es tu software.
Los sistemas de contabilidad, remuneraciones y pagos ya son uno de los principales objetivos del cibercrimen, y entender cómo protegerlos no es opcional: La ciberseguridad de tus datos críticos no es negociable.
Te invitamos a nuestro webinar gratuito:
🗓️ Miércoles 18 de febrero de 2026.
⏰ 11:00 AM (90 min).
🎤 Con Mauricio López, Director de Innovación.
Además, solo por inscribirte y participar recibirás COMPLETAMENTE GRATIS:
📌 Checklist de cumplimiento de ciberseguridad para oficinas contables (alineado a la Ley 21.663).
📌 Script completo para reuniones con CISOs y gerentes de finanzas.
📌 Guía para evaluar si tu proveedor de software cumple estándares OIV.
📌 Modelo de estructura de política de seguridad lista para completar.
Mauricio López
Director de Innovación
de contabilidad, temas laborales, educación, tributarios e innovación

La pregunta que te hará perder tu próximo gran cliente.
¿Qué protocolos de cifrado y autenticación utiliza su oficina para proteger la integridad de nuestros…
Durante mucho tiempo, la integración de sistemas fue vista como un tema de informática, un problema que se resolvía entre proveedores, APIs, conectores y desarrolladores; algo que “se veía…

La declaración de Renta del año 2026 se realiza en abril, pero el control se arma antes: el SII llega con más información de terceros y cruces más finos, es decir, más probabilidad de observaciones…

Durante décadas, las Universidades e Institutos formaron excelentes profesionales para un contexto que ya no existe: un mundo de papeles, procesos manuales, cierres mensuales tardíos…

Vivimos convencidos de que controlamos la tecnología. Que la usamos como una herramienta. Que es neutral. Que depende de nosotros.
Pero esa creencia es, en gran parte…
Últimos comentarios
Hola, Luis, te dejo la URL de lo que buscas: https://transtecnia.cl/boletin-informativo/utm-valor-hoy-chile/
Necesito la Tabla del IPC Anual.
La contabilidad siempre será una herramienta para llevar el control de una empresa.
Es la realidad, que tenemos y aprox. 15 años de malgastar inútilmente recursos donde no debíamos, orientar éstos a tecnificar…
Estimado, sus palabras no pueden ser más acertadas. Atentamente. Patricia.