
Cuando el Estado reconoce que la contabilidad ya no es útil
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Durante gran parte del siglo XX y las primeras décadas del XXI, las empresas crecieron y se consolidaron sobre dos pilares principales:
📌 La visión y las creencias empresariales: líderes que, con intuición, coraje y convicción, vieron oportunidades donde otros solo veían riesgos. Muchos de los grandes conglomerados actuales nacieron del olfato y la apuesta de empresarios que confiaron más en su instinto que en los datos disponibles.
📌 Las planillas y reportes parciales: instrumentos que, si bien permitieron organizar información y tener un cierto control, estaban limitados en su capacidad de reflejar la verdad completa de la empresa. Eran herramientas útiles, pero también frágiles, manipulables y poco trazables.
A estos se suman los ERP tradicionales, sistemas que marcaron un avance en la eficiencia operativa, estandarizando procesos y mejorando la logística. Sin embargo, su foco estuvo centrado en optimizar tareas administrativas y de producción, y no en ofrecer eficiencia financiera ni visión estratégica. Los ERP fueron diseñados para “hacer funcionar la empresa”, no para revelar su verdadera salud económica.
Ese modelo cumplió un ciclo. Funcionó en un contexto más pausado, con mercados menos competitivos y cadenas productivas menos complejas. Hoy, en un mundo hiperconectado, dinámico y cada vez más digital, ese esquema se ha vuelto insuficiente.
La evidencia es clara: muchos países, entre ellos Chile, llevan más de dos décadas con productividad estancada. Una de las causas principales radica en que la mayoría de las empresas siguen tomando decisiones con información atrasada, incompleta o directamente incorrecta.
Demasiadas organizaciones confunden “cumplir con impuestos” con “gestionar su negocio”. O toman decisiones basándose en lo que muestra la cuenta corriente del banco, sin considerar los costos ocultos, los pasivos acumulados ni la rentabilidad real de sus operaciones.
Aquí aparece la gran verdad que marca el punto de inflexión: la certeza de los números proviene de los registros contables. Ninguna intuición, por brillante que sea, puede reemplazar la objetividad y trazabilidad de la información contable correctamente gestionada.
El problema no es la contabilidad en sí, sino la manera en que históricamente ha sido utilizada: relegada a un rol histórico y tributario, en lugar de aprovecharse como la fuente central de información para la gestión.
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La transformación en curso tiene un nombre: Ecosistema Fintech Contable (EFC). Este modelo no se limita a digitalizar procesos; lo que hace es cambiar radicalmente la forma en que las empresas acceden, procesan y utilizan la información para decidir.
El EFC descansa en cuatro pilares fundamentales:
1️⃣ Automatización confiable: cada transacción se registra en tiempo real, eliminando duplicidades y reduciendo errores humanos.
2️⃣ Integración digital: conecta en un solo flujo los sistemas de ventas, compras, remuneraciones, bancos, facturación electrónica y gestión administrativa. Esto elimina los silos de información y garantiza coherencia entre todas las áreas.
3️⃣ Trazabilidad absoluta: todo número se conecta a su origen y se valida en la cadena de registros. Esto asegura transparencia y confianza.
4️⃣ Inteligencia de Negocios (BI e IA): los datos contables dejan de ser estáticos y se convierten en tableros dinámicos, indicadores clave y escenarios proyectados que permiten anticipar decisiones y visualizar el impacto futuro.
Con este ecosistema, la contabilidad deja de ser percibida como un mal necesario y se convierte en el principal sistema de información estratégico de la empresa. Un idioma universal que traduce la verdad de los números en decisiones de gestión claras, rápidas y confiables.
El dilema ya no es escoger entre algoritmos matemáticos o creencias empresariales. La verdadera eficiencia proviene de integrarlos en un modelo híbrido:
✅ La certeza de los registros contables es la base. Allí están los datos veraces, trazables y completos.
✅ La integración digital garantiza que la información fluya sin barreras, en tiempo real, y que ninguna área de la empresa decida a ciegas.
✅ Los algoritmos, la inteligencia artificial y la analítica actúan como aceleradores, detectando patrones invisibles y ofreciendo escenarios de predicción en segundos.
✅ La visión y el criterio del empresario siguen siendo insustituibles para definir prioridades, riesgos y propósito estratégico.
Así nace una nueva forma de decidir: la confianza en los números que entrega el EFC combinada con la visión humana que marca el rumbo.
El futuro ya no pertenece a quienes decidan “a ojo” ni a quienes gestionen su empresa a través de planillas dispersas o ERP rígidos centrados solo en procesos.
El futuro pertenece a las organizaciones que:
📌 Creen en la certeza de los números provenientes de los registros contables.
📌 Confían en la trazabilidad y la integración digital que provee el EFC como base de toda decisión estratégica.
📌 Transforman su gestión desde lo operativo hacia lo productivo y estratégico.
Estas empresas serán más transparentes, ágiles y competitivas. Estarán preparadas para anticipar escenarios, detectar riesgos tempranos y aprovechar oportunidades antes que sus competidores.
Estamos viviendo una transición decisiva: del mundo de las creencias, las planillas electrónicas y los ERP enfocados en procesos, hacia el mundo de la certeza, la integración digital y la trazabilidad de los registros contables.
El Ecosistema Fintech Contable no sustituye la visión del empresario: la potencia. Porque en este nuevo lenguaje de los negocios, la verdad de los números es el único suelo firme sobre el que se puede construir futuro, productividad y crecimiento sostenible.
Autor: Jorge Valenzuela F.– Gerente General y Fundador de Transtecnia S.A.
de contabilidad, temas laborales, educación, tributarios e innovación

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Es la realidad, que tenemos y aprox. 15 años de malgastar inútilmente recursos donde no debíamos, orientar éstos a tecnificar…
Estimado, sus palabras no pueden ser más acertadas. Atentamente. Patricia.
Totalmente de acuerdo.
La verdad sea dicha, mientras existan profesionales que se dejen manipular para presentar EEFF irregulares, cualquier sistema que se invente…
Es muy cierto lo que usted describe, pero el o los culpables no son los que emiten informes en planillas;…