Aspectos legales: acuerdos de confidencialidad y propiedad intelectual
En Chile, la ley protege ciertos aspectos del conocimiento empresarial, especialmente cuando existen cláusulas de confidencialidad, acuerdos de no competencia (aunque estos tienen limitaciones legales), y normativas sobre protección de datos personales y secretos empresariales. Es esencial que toda empresa contable:
Formalice la relación con sus empleados mediante contratos claros que incluyan:
📌 Cláusulas de confidencialidad extendidas incluso tras el término del contrato.
📌 Reconocimiento expreso de la propiedad intelectual sobre procedimientos, modelos, informes y herramientas creadas dentro de la empresa.
📌 Prohibición de uso de bases de datos, software propio y otros activos inmateriales.
Registre y documente sus metodologías, procesos internos y materiales desarrollados como propiedad intelectual o activo estratégico.
Capacite y concientice a su equipo sobre la importancia de la confidencialidad, la ética profesional y los límites del uso de la información empresarial.
Blindaje estratégico: más allá del contrato
Más allá de las herramientas legales, blindar una empresa contra este tipo de competencia desleal requiere una cultura organizacional fuerte y una estrategia de fidelización tanto del talento interno como de los clientes:
📌 Fidelizar al equipo: Cuando el personal se siente valorado, formado y parte de un proyecto con propósito, es menos probable que recurra a prácticas desleales. Ofrecer planes de desarrollo, participación en beneficios o incluso programas de intraemprendimiento puede cambiar el juego.
📌 Relacionamiento sólido con los clientes: Un cliente fidelizado por el valor, la atención y la confianza que ofrece la empresa no será fácilmente captado por un ex-empleado, aunque conozca sus necesidades.
📌 Tecnología con control de acceso y trazabilidad: Implementar herramientas que controlen quién accede a qué tipo de información, y que registren el uso de datos sensibles, puede ayudar a detectar y prevenir filtraciones.
Conclusión: anticiparse al riesgo
El talento humano es el mayor activo de una empresa contable… pero también puede transformarse en un riesgo si no existen límites claros, contratos bien definidos y una estrategia de protección integral. La clave no está en desconfiar, sino en prevenir y profesionalizar la gestión del conocimiento. Porque en una industria donde la confianza lo es todo, la ética y la protección de los activos intangibles deben ser una prioridad.