
Los datos de sus trabajadores tienen una nueva autoridad
Durante años, muchas empresas consideraron que la protección de los datos personales era una materia secundaria, reservada para abogados, grandes corporaciones o compañías tecnológicas….
El conocimiento ya no es un privilegio. Es un bien común, disponible para cualquiera con curiosidad y conexión.
Lo que hoy distingue a las personas y a las organizaciones no es cuánto saben, sino qué hacen con lo que saben.
Por eso, el verdadero rol de la universidad en el siglo XXI no es transmitir información, sino desarrollar inteligencia: formar mentes capaces de comprender, integrar y transformar la realidad.
Durante décadas, la educación superior ha medido su éxito por la cantidad de programas, títulos y publicaciones.
Pero la inteligencia artificial cambió las reglas. Democratizó el acceso al conocimiento y expuso una brecha profunda: muchas universidades siguen enseñando como si el mundo no hubiera cambiado.
Educar hoy significa más que preparar para aprobar o para trabajar: significa preparar para pensar.
Desarrollar inteligencia implica formar profesionales que sepan usar la tecnología como extensión de su mente, que piensen con datos, que integren la ética y el propósito en cada decisión.
Ya no basta con saber; hay que entender, conectar y crear valor.
En el corazón de esta transformación está naciendo un nuevo lenguaje empresarial, donde la información contable, financiera y operativa se convierte en la fuente principal de decisiones inteligentes.
La contabilidad deja de ser un registro pasivo para transformarse en un sistema activo de gestión, apoyado por automatización, análisis de datos e inteligencia artificial.
Este cambio redefine el papel del profesional contable, del ingeniero comercial y del administrador: ya no son ejecutores de procesos, sino intérpretes de la información, generadores de conocimiento estratégico y analítico.
Las universidades que comprendan esta transición podrán formar a los nuevos arquitectos del conocimiento aplicado.
La contabilidad no es un mal necesario; es la gramática del nuevo lenguaje de los negocios.
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Chile confía en sus universidades. Son las instituciones con mayor credibilidad del país.
Esa confianza debe transformarse en liderazgo.
No se trata solo de incorporar nuevas tecnologías o crear laboratorios digitales, sino de redefinir el propósito educativo: formar profesionales que piensen, analicen y comprendan los sistemas que mueven la economía.
El desafío es grande: pasar del conocimiento a la inteligencia.
Quienes asuman este cambio no solo modernizarán su oferta académica; liderarán una nueva era educativa, donde la tecnología y la humanidad se complementan para resolver problemas reales.
El desarrollo de inteligencia no ocurre en solitario.
Requiere una alianza profunda entre las universidades y los innovadores, entre la educación y la empresa, entre el conocimiento y su aplicación.
Desde Transtecnia y el Ecosistema Fintech Contable (EFC) extendemos una invitación concreta a las universidades de Chile a trabajar conjuntamente en esta tarea nacional:
Diseñar nuevas mallas curriculares que integren gestión, tecnología y control.
Crear microcredenciales y programas de especialización Fintech Contable, enfocados en competencias prácticas.
Desarrollar investigación aplicada en automatización, trazabilidad y análisis de datos.
Fomentar la vinculación con el entorno empresarial, para que los estudiantes aprendan desde la experiencia real.
La educación que no genera inteligencia aplicada genera frustración.
Chile no necesita más profesionales con títulos, sino más profesionales con propósito y comprensión.
Desarrollar inteligencia es enseñar a ver el todo, a unir las piezas, a entender la economía, la ética y la tecnología como partes de una misma realidad.
El conocimiento informa; la inteligencia transforma.
Las universidades que entiendan esta diferencia serán las que definan el futuro del país.
Autor: Jorge Valenzuela F.– Gerente General y Fundador de Transtecnia S.A.
de contabilidad, temas laborales, educación, tributarios e innovación

Durante años, muchas empresas consideraron que la protección de los datos personales era una materia secundaria, reservada para abogados, grandes corporaciones o compañías tecnológicas….

Durante años, las empresas evaluaron sus sistemas de remuneraciones con una pregunta muy simple: ¿calcula correctamente los sueldos? Esa pregunta sigue siendo importante, pero ya no es suficiente….

Cuando una empresa piensa en su sistema de remuneraciones, normalmente lo relaciona con liquidaciones de sueldo, cotizaciones previsionales, contratos y cumplimiento laboral, pero ese sistema contiene mucho más que información para calcular y pagar remuneraciones, contiene una parte significativa de la vida laboral y también personal de cada trabajador….

Llevar las remuneraciones y la administración de personal en Chile nunca han sido una tarea sencilla. Sin embargo, hay un área en particular donde incluso los equipos de Recursos Humanos más experimentados suelen perder el control sin darse cuenta: el ecosistema de las Licencias Médicas Electrónicas (LME) y el Subsidio de Incapacidad Laboral (SIL)….

El Campeonato Mundial de Fútbol es mucho más que una competencia deportiva. Es uno de los pocos acontecimientos capaces de reunir a países diferentes, despertar emociones…
Últimos comentarios
Es un muy buen análisis de la realidad de nuestro país, lamentablemente pareciera que esto no esta siendo entendido por…
Gracias por el comentario, es una gran verdad que nos debe hacer estar atentos y meditar en la ética profesional…
Plenamente de acuerdo con lo que asevera respecto de la Contabilidad y "cocina tributaria"
Jajaja, Roberto, gracias por el comentario. Te puedo asegurar que sí es mío. Esa es justamente mi esencia. Me alegra…
Dudo que el artículo sea de mi estimado Jorge Valenzuela. Saludos