
Cuando el Estado reconoce que la contabilidad ya no es útil
El reciente anuncio del Ministerio de Hacienda, considerando cambios en la forma de contabilizar los gastos asociados al nuevo sistema que reemplaza al CAE, a partir de las…
Hace poco se anunció el cierre de AWTO, un emprendimiento chileno de un grupo económico que por diez años intentó revolucionar la movilidad. No fue falta de esfuerzo, ni de visión, ni de propósito. Fue simplemente que no llegaron nuevos inversionistas.
Y este hecho vuelve a poner sobre la mesa una pregunta incómoda:
¿Hasta cuándo sostener el sueño de un emprendimiento?
Hoy, muchos proyectos parecen creados NO para resolver un problema, sino para levantar capital. Se ha instalado una cultura donde se mide el éxito por la cantidad de rondas, por la velocidad de crecimiento proyectado, por cuántos millones se captaron…
Pero, ¿y el valor real de la innovación entregado a la sociedad?
¿Dónde quedó eso?
Desde mi experiencia como innovador, creo profundamente que el fin de un proyecto no es conseguir inversionistas. Es conseguir impacto. Es entregar algo útil, es generar valor.
Porque la innovación auténtica nace desde otro lugar:
📌 Tiempo para desarrollar, probar, equivocarse.
📌 Visión, para ajustar lo que haga falta sin perder el rumbo del propósito.
📌 Pasión, para sostener el proceso cuando no hay aplausos ni fondos.
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Con eso se puede iniciar un plan piloto. No necesitas millones. Necesitas un propósito claro y útil.
Y sí, innovar implica aceptar el riesgo. Incluso cuando todo parece estar bien, hay factores externos —madurez del mercado, contexto económico, cultura— que pueden hacer inviable un proyecto.
Y cuando eso pasa, no se fracasa: se aprende.
Los verdaderos innovadores no son los que le aciertan a la primera.
Son los que saben perder, ajustar y seguir.
Por eso insisto: no confundamos el medio con el fin.
El capital puede acelerar, pero no puede reemplazar al propósito.
La innovación no se mide por la inversión que captas, sino por el valor que creas.
¿Estás dispuesto a perder para innovar?
Yo sí. Porque perder también enseña.
Y lo que enseña transforma.
¿Qué opinas tú como emprendedor(a)?
¿Te has sentido presionado a buscar inversión en vez de construir valor?
Autor: Jorge Valenzuela F.– Gerente General y Fundador de Transtecnia S.A.
de contabilidad, temas laborales, educación, tributarios e innovación

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Últimos comentarios
Es la realidad, que tenemos y aprox. 15 años de malgastar inútilmente recursos donde no debíamos, orientar éstos a tecnificar…
Estimado, sus palabras no pueden ser más acertadas. Atentamente. Patricia.
Totalmente de acuerdo.
La verdad sea dicha, mientras existan profesionales que se dejen manipular para presentar EEFF irregulares, cualquier sistema que se invente…
Es muy cierto lo que usted describe, pero el o los culpables no son los que emiten informes en planillas;…