
Cuando el Estado reconoce que la contabilidad ya no es útil
El reciente anuncio del Ministerio de Hacienda, considerando cambios en la forma de contabilizar los gastos asociados al nuevo sistema que reemplaza al CAE, a partir de las…
Mientras el mundo avanza hacia la digitalización, miles de oficinas contables siguen esperando el momento ideal para transformarse. Ese momento no llegará.
La contabilidad vive una revolución tecnológica. Sin embargo, buena parte del sector aún se mantiene atrapado en la costumbre y la indecisión. La procrastinación, “esa tendencia a postergar lo inevitable”, se ha convertido en el principal enemigo del cambio dentro de las oficinas contables.
Durante décadas, los contadores han sido guardianes de la información económica de las empresas. Su trabajo ha dado forma a la historia financiera del país. Pero hoy enfrentan una nueva frontera: la transformación digital, impulsada por la automatización, la inteligencia artificial y la contabilidad en la nube.
El problema no es técnico: es humano.
Haz clic en la imagen para ver su testimonio.
Haz clic en la imagen para ver su testimonio.
Muchos profesionales siguen esperando “el momento adecuado” para dar el paso.
Esperan tener más tiempo, más certezas o menos miedo.
Sin embargo, la verdad incómoda es que ese momento nunca llega.
La procrastinación contable es una trampa emocional: posterga el cambio bajo la ilusión de prudencia, cuando en realidad posterga el progreso.
Cada día que se pospone la adopción de herramientas digitales o la migración a modelos Fintech Contables, la brecha con el futuro se amplía.
Las oficinas que se modernizan no solo automatizan procesos, sino que recuperan su rol estratégico en la gestión empresarial: interpretan datos, anticipan riesgos y agregan valor.
En cambio, quienes siguen anclados en métodos tradicionales pierden tiempo, eficiencia y oportunidades.
El precio de la procrastinación es la irrelevancia.
La transformación digital no elimina al contador; lo potencia.
Lo libera de tareas repetitivas para convertirlo en asesor financiero, analista de resultados y arquitecto del crecimiento.
“El mayor riesgo no es equivocarse al cambiar, sino quedarse inmóvil mientras el mundo avanza.”
La contabilidad ya no es solo cumplimiento; es inteligencia, análisis y estrategia.
Y los que aún esperan descubrirán demasiado tarde que el cambio no era una opción, sino una cita con el futuro que decidieron no atender.
Autor: Jorge Valenzuela F.– Gerente General y Fundador de Transtecnia S.A.
de contabilidad, temas laborales, educación, tributarios e innovación

El reciente anuncio del Ministerio de Hacienda, considerando cambios en la forma de contabilizar los gastos asociados al nuevo sistema que reemplaza al CAE, a partir de las…

Durante los últimos años hemos recorrido juntos un camino desafiante: migrar desde sistemas cliente/servidor hacia soluciones digitales en la nube, asegurar continuidad operativa…

En medio del debate creciente sobre la inteligencia artificial —marcado muchas veces por la desconfianza, el temor y los escenarios de reemplazo— tuve una conversación inesperada…

En las últimas semanas, un hecho que debería haber generado un debate profundo pasó casi desapercibido: La Contraloría General de la República declaró que no pudo validar los…

Durante décadas confiamos en la auditoría como el máximo garante de transparencia. Pero hoy estamos frente a un hecho inquietante: la auditoría tradicional ya no siempre puede…
Últimos comentarios
Es la realidad, que tenemos y aprox. 15 años de malgastar inútilmente recursos donde no debíamos, orientar éstos a tecnificar…
Estimado, sus palabras no pueden ser más acertadas. Atentamente. Patricia.
Totalmente de acuerdo.
La verdad sea dicha, mientras existan profesionales que se dejen manipular para presentar EEFF irregulares, cualquier sistema que se invente…
Es muy cierto lo que usted describe, pero el o los culpables no son los que emiten informes en planillas;…
2 comments on “La procrastinación contable: El enemigo silencioso del cambio”
Me gustaría recibir más información
Hola, Mary Ann, ¡perfecto! Ya formas parte de nuestra comunidad. Muy pronto recibirás nuestras novedades.