
Los datos de sus trabajadores tienen una nueva autoridad
Durante años, muchas empresas consideraron que la protección de los datos personales era una materia secundaria, reservada para abogados, grandes corporaciones o compañías tecnológicas….
“Estar en las nubes” es una expresión habitual para describir a quien no está presente, a quien tiene su mente en otro lugar.
Hoy, curiosamente, es también la respuesta automática cuando se pregunta por la ubicación de sus datos contables, laborales y financieros de la empresa:
Y con esa frase, pareciera instalarse una falsa sensación de seguridad.
Durante décadas, cuando los sistemas NO estaban “en la nube”, las empresas tenían sus propios computadores y servidores, y comprendían con claridad que la información y la infraestructura eran un activo crítico que debía ser protegido. Existía conciencia plena sobre:
🔄 La necesidad de respaldos periódicos y verificados.
🔌 La importancia de contar con sistemas de energía de respaldo ante cortes eléctricos.
🛠️ La presencia de soporte técnico especializado para eventos de corrupción de datos.
🔐 El control riguroso de accesos a información estratégica y sensible.
Hoy surge una pregunta fundamental:
¿El solo hecho de que los datos estén “en la nube” eliminó la responsabilidad de protegerlos, asegurar su integridad y garantizar la continuidad operacional de los procesos críticos de la empresa?
Planteemos situaciones reales, no excepcionales:
🚫 No poder pagar remuneraciones por pérdida de datos laborales.
💥 Perder información contable histórica producto de ataques informáticos.
⏳ Verse obligado a redigitar años de documentos por fallas en respaldos inexistentes o incompletos.
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Estos hechos no son improbables. Han ocurrido. Siguen ocurriendo.
Sin embargo, desde la masificación del concepto “nube”, se ha instalado una despreocupación estructural por aspectos que deberían ser prioritarios:
📍 ¿Dónde están realmente alojados los datos?
🖥️ ¿Qué tipo de infraestructura los soporta?
🛡️ ¿Qué protocolos de seguridad se aplican?
♻️ ¿Qué estándares de respaldo, recuperación y continuidad existen?
👤 ¿Quién es responsable real ante una interrupción del servicio o una pérdida de información?
Hoy, en muchos casos, el principal factor de decisión al contratar servicios tecnológicos críticos parece ser exclusivamente el precio.
Muy pocos empresarios, contadores o directivos preguntan con rigor por la arquitectura tecnológica, la seguridad, la trazabilidad, la redundancia, la disponibilidad, el control de accesos o la continuidad operacional.
Y es necesario decirlo con claridad institucional:
La seguridad no se improvisa.
La seguridad exige infraestructura, estándares, procesos y control.
Y la seguridad tiene costo.
Cualquier persona hoy puede ofrecer “servicios en la nube” desde un entorno doméstico.
Pero eso no equivale a una infraestructura crítica, no garantiza alta disponibilidad, no resuelve la continuidad operacional, no protege datos sensibles bajo estándares exigibles.
Por ello, es tiempo de bajar de la nube y volver a aterrizar en el mundo real de la gestión de riesgos.
Las amenazas existen. Los ciberataques aumentan. La dependencia digital es total.
Y los datos contables, laborales y financieros constituyen uno de los activos más estratégicos de toda organización.
Hoy más que nunca, las empresas deben retomar un principio básico de la administración moderna:
La responsabilidad sobre los datos críticos no se delega: se administra, se supervisa y se audita.
Toda organización debiera preguntarse, de forma permanente:
⁉️ ¿Dónde están físicamente mis datos?
⁉️ ¿Bajo qué estándares se protegen?
⁉️ ¿Qué protocolos garantizan su respaldo y recuperación?
⁉️ ¿Qué niveles de continuidad operacional están comprometidos?
⁉️ ¿Qué ocurre si el proveedor falla?
Porque estar “en la nube” no equivale automáticamente a estar seguro.
Equivale, únicamente, a que un tercero custodia información que sigue siendo propiedad, responsabilidad y riesgo de la empresa.
Salga de la nube conceptual. Pregunte. Exija. Verifique.
La seguridad de los datos no es un servicio accesorio.
Es una obligación estratégica.
Autor: Jorge Valenzuela F.– Gerente General y Fundador de Transtecnia S.A.
de contabilidad, temas laborales, educación, tributarios e innovación

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Es un muy buen análisis de la realidad de nuestro país, lamentablemente pareciera que esto no esta siendo entendido por…
Gracias por el comentario, es una gran verdad que nos debe hacer estar atentos y meditar en la ética profesional…
Plenamente de acuerdo con lo que asevera respecto de la Contabilidad y "cocina tributaria"
Jajaja, Roberto, gracias por el comentario. Te puedo asegurar que sí es mío. Esa es justamente mi esencia. Me alegra…
Dudo que el artículo sea de mi estimado Jorge Valenzuela. Saludos