
Mi conversación con la IA: Emociones, sentido y futuro humano
En medio del debate creciente sobre la inteligencia artificial —marcado muchas veces por la desconfianza, el temor y los escenarios de reemplazo— tuve una conversación inesperada…
Durante décadas, la planilla electrónica ha sido una aliada indiscutida de los contadores y de las áreas financieras. Flexible, rápida, económica y aparentemente poderosa, se transformó en la herramienta universal para cálculos, proyecciones, controles y reportes.
Gracias a ella se agilizaron análisis, simulaciones y presentaciones que antes tomaban días. Su aporte a la productividad profesional es innegable.
Pero hoy debemos decirlo con total claridad:
Cuando una planilla se usa como sistema financiero central, deja de ser una herramienta de apoyo…
Y se transforma en el mayor riesgo invisible de la gestión financiera moderna.
Una planilla es una herramienta de trabajo personal o de apoyo técnico.
Una infraestructura es un sistema crítico que sostiene la operación de una empresa, una institución o un país.
Una planilla sirve para:
📌 Simulaciones.
📌 Análisis preliminares.
📌 Proyecciones.
📌 Cuadros de apoyo.
📌 Validaciones auxiliares.
Pero no fue diseñada para:
❌ Control de versiones estructurado.
❌ Trazabilidad de cambios.
❌ Auditoría permanente.
❌ Seguridad de accesos por rol.
❌ Integridad certificada de los datos.
❌ Respaldo automático verificable.
❌ Gestión segura multiusuario.
❌ Continuidad operacional garantizada.
Sin embargo, hoy se siguen usando planillas para:
🚨 Calcular presupuestos públicos.
🚨 Proyectar flujos de caja empresariales.
🚨 Determinar tarifas, costos y reajustes.
🚨 Controlar pagos y compromisos críticos.
🚨 Administrar procesos sensibles de la operación.
Y cuando algo falla, la explicación se repite con inquietante normalidad:
“Fue un error en una planilla”.
Las planillas concentran todos los riesgos estructurales posibles:
🧨 Error humano involuntario.
🧨 Celdas sobrescritas.
🧨 Fórmulas mal copiadas.
🧨 Versiones paralelas enviadas por correo.
🧨 Falta total de trazabilidad histórica.
🧨 Imposibilidad de auditar quién cambió qué.
🧨 Dependencia crítica de una sola persona.
Mientras todo funciona, nadie cuestiona el método.
Cuando el error ocurre, ya es demasiado tarde.
La contabilidad registra en partida doble.
Y esa diferencia cambia completamente el control.
Aquí aparece una de las debilidades técnicas más graves de la planilla:
La planilla registra en una sola dimensión (partida única).
La contabilidad registra en dos dimensiones obligatorias (partida doble).
La planilla: registro sin red de seguridad
⁉️ El valor se ingresa una sola vez.
⁉️ No existe contrapartida obligatoria.
⁉️ No existe equilibrio automático.
⁉️ No existe validación estructural del hecho económico.
⁉️ El número puede existir sin verificación cruzada.
Un error en una celda:
❌ No genera alerta.
❌ No rompe ningún equilibrio.
❌ No se detecta automáticamente.
❌ Puede propagarse silenciosamente por todas las fórmulas.
En los hechos:
La planilla acepta el error como parte natural del sistema.
En la contabilidad:
👉🏻 Todo hecho económico se registra en dos cuentas.
👉🏻 Existe una relación obligatoria entre origen y destino.
👉🏻 El sistema debe cuadrar.
👉🏻 El error rompe de inmediato el equilibrio.
👉🏻 El sistema alerta que algo no cuadra.
La partida doble no es solo una técnica contable.
Es un mecanismo matemático de control de la realidad económica.
Por eso, la contabilidad:
📌 No acepta números huérfanos.
📌 Exige causa y efecto.
📌 Obliga a la consistencia del sistema completo.
Haz clic en la imagen para ver su testimonio.
Haz clic en la imagen para ver su testimonio.
Cuando una empresa o una institución gestiona su realidad financiera con:
⚠️ Planillas.
⚠️ Registros aislados.
⚠️ Archivos personales.
⚠️ Versiones paralelas.
En la práctica está administrando recursos sin el principio más básico de control financiero que existe: la partida doble.
Esto implica operar:
🧨 Sin autocontrol estructural.
🧨 Sin validación cruzada.
🧨 Sin detección temprana de errores.
🧨 Sin trazabilidad real
🧨 Sin verdad económica verificable.
Y luego nos sorprendemos de:
🚨 Descuadres inexplicables.
🚨 Presupuestos desbordados.
🚨 Pagos mal determinados.
🚨 Resultados “ajustados a posteriori”.
🚨 Crisis que “nadie vio venir”.
Uno de los mayores engaños de la planilla es que “muestra todo”.
Pero en realidad:
👉🏻 No muestra quién cambió un dato.
👉🏻 No muestra cuándo se alteró realmente.
👉🏻 No asegura que sea el dato original.
👉🏻 No protege contra manipulaciones internas.
👉🏻 No garantiza integridad jurídica del registro.
Lo que entrega no es certeza.
Entrega solo una versión del resultado.
Y en gestión financiera crítica, una versión no es suficiente.
Un número en una planilla es solo un resultado.
Un número en un sistema con:
📌 Trazabilidad.
📌 Integridad.
📌 Respaldo.
📌 Control de versiones.
📌 Auditoría.
Es parte de la verdad económica del negocio.
Confundir ambos es uno de los errores culturales más caros de nuestra época.
El verdadero cambio que hoy enfrentan las organizaciones no es instalar software.
Es cambiar la cultura de:
👉🏻 Lo informal por lo institucional.
👉🏻Lo manual por lo estructurado.
👉🏻Lo personal por lo gobernado.
👉🏻Lo frágil por lo robusto.
👉🏻Lo aproximado por lo trazable.
La infraestructura financiera moderna debe ser:
✅ Trazable.
✅ Auditable.
✅ Segura.
✅ Resiliente.
✅ Con continuidad operacional garantizada.
Nada de eso puede garantizarlo una planilla.
En Transtecnia sostenemos, con responsabilidad técnica e institucional, que ningún proceso crítico debe depender de planillas electrónicas como sistema central de gestión.
Por esta razón, promovemos una infraestructura basada en:
👉🏻 Sistemas trazables.
👉🏻 Integridad certificada de la información.
👉🏻 Seguridad de datos críticos.
👉🏻 Respaldo continuo.
👉🏻 Control de versiones.
👉🏻 Capacidad real de recuperación.
👉🏻 Continuidad operacional garantizada.
Este estándar forma parte esencial de nuestro compromiso institucional y de nuestro proceso de certificación como Operador de Infraestructura Vital (OIV).
Excel seguirá siendo una gran herramienta.
Los contadores seguirán usándola como apoyo técnico.
Eso no es el problema.
El problema aparece cuando se le entrega el rol para el que nunca fue diseñada para cumplir: ser el sistema financiero central de una organización.
Porque cuando una planilla falla:
🚨 No cae un archivo.
🚨 Cae un proceso.
🚨 Cae una operación.
🚨 Cae una institución.
🚨 Cae la confianza.
La planilla ayuda a trabajar.
La infraestructura protege el negocio.
Y confundir ambas cosas es, hoy, uno de los mayores riesgos invisibles de la gestión financiera moderna.
de contabilidad, temas laborales, educación, tributarios e innovación

En medio del debate creciente sobre la inteligencia artificial —marcado muchas veces por la desconfianza, el temor y los escenarios de reemplazo— tuve una conversación inesperada…

En las últimas semanas, un hecho que debería haber generado un debate profundo pasó casi desapercibido: La Contraloría General de la República declaró que no pudo validar los…

Durante décadas confiamos en la auditoría como el máximo garante de transparencia. Pero hoy estamos frente a un hecho inquietante: la auditoría tradicional ya no siempre puede…

Durante años, miles de empresas han visto a sus oficinas contables como un mal necesario: Entrego documentos. Pago honorarios. Y recibo declaraciones e informes que rara vez uso para…

En Chile hemos recibido una señal que no podemos ignorar. La Contraloría General de la República declaró que no pudo validar los estados financieros de decenas de instituciones públicas…
Últimos comentarios
Es la realidad, que tenemos y aprox. 15 años de malgastar inútilmente recursos donde no debíamos, orientar éstos a tecnificar…
Estimado, sus palabras no pueden ser más acertadas. Atentamente. Patricia.
Totalmente de acuerdo.
La verdad sea dicha, mientras existan profesionales que se dejen manipular para presentar EEFF irregulares, cualquier sistema que se invente…
Es muy cierto lo que usted describe, pero el o los culpables no son los que emiten informes en planillas;…