
Los datos de sus trabajadores tienen una nueva autoridad
Durante años, muchas empresas consideraron que la protección de los datos personales era una materia secundaria, reservada para abogados, grandes corporaciones o compañías tecnológicas….
El reciente anuncio del Ministerio de Hacienda, considerando cambios en la forma de contabilizar los gastos asociados al nuevo sistema que reemplaza al CAE, a partir de las observaciones de la Contraloría General de la República, marca un hito que no debe pasar desapercibido. No se trata de una corrección técnica ni de una diferencia de criterios contables. Es la manifestación explícita de un problema mucho más profundo: la contabilidad tradicional ya no logra representar con claridad la verdad económica de ciertos modelos modernos.
La Contraloría fue clara al advertir que el tratamiento contable actual no permite tener certeza sobre cómo se están reflejando estos compromisos financieros en más de 70 instituciones del estado. Cuando el máximo órgano de control del Estado declara que no puede validar con confianza la forma en que se contabiliza un sistema de esta magnitud, lo que está en juego no es un número: es la credibilidad del lenguaje con el que explicamos la economía pública y el correcto uso de los recursos.
Y eso es extremadamente grave.
Porque la contabilidad existe, precisamente, para generar confianza, certidumbre y control. Si no puede cumplir ese rol, deja de ser una herramienta de verdad y pasa a ser solo una formalidad interpretativa y administrativa.
En este caso, El problema es que el FES no es un “gasto” tradicional. No es una transferencia directa ni un desembolso con impacto inmediato. Es un compromiso financiero de largo plazo, condicionado al comportamiento futuro de miles de personas, con retornos inciertos, riesgos estructurales y efectos fiscales diferidos. Se parece mucho más a un portafolio financiero que a un gasto fiscal clásico.
Y la contabilidad pública, como también la privada, fue diseñada para otra realidad:
📌 Para pagos inmediatos.
📌 Para deudas explícitas.
📌 Para activos tangibles.
📌 Para relaciones económicas simples.
No para modelos complejos, probabilísticos y sistémicos.
Por eso hoy la contabilidad puede registrar el desembolso, pero no puede explicar el modelo económico completo que lo sustenta.
Puede mostrar el movimiento parcial de caja, pero no:
❌ El riesgo real.
❌ La tasa de recuperación.
❌ El valor económico del sistema.
❌ La sostenibilidad futura.
❌ La trazabilidad entre el gasto y sus efectos reales.
Registra, pero no interpreta. Cuadra, pero no explica.
Y cuando la contabilidad deja de explicar, deja de cumplir su función más esencial: revelar la verdad económica.
Lo que hoy hace el Ministerio de Hacienda, al anunciar que realizará cambios en la forma de registrar en la contabilidad a partir de la observación de Contraloría, es reconocer algo histórico: el lenguaje contable vigente tiene límites estructurales frente a la complejidad de la economía moderna.
Haz clic en la imagen para ver su testimonio.
Haz clic en la imagen para ver su testimonio.
Haz clic en la imagen para ver su testimonio.
Este es exactamente el punto donde comienza la transformación.
No estamos frente a un ajuste contable o a un cambio de criterio en el registro, estamos frente a la necesidad de un nuevo lenguaje de los negocios.
Un lenguaje donde la contabilidad deje de ser solo un registro histórico y pase a ser un sistema explicativo de la realidad económica.
Una contabilidad que:
✅ Parta desde la evidencia real del hecho económico.
✅ Incorpore el contexto del dato.
✅ Integre documentos, personas, contratos y resultados.
✅ Utilice metadatos que expliquen el significado económico del registro.
✅ Permita trazabilidad completa.
✅ Mida riesgo, impacto y sostenibilidad.
✅ Y no solo el debe y el haber asociado a cuentas patrimoniales y de resultados.
La partida doble fue un avance extraordinario en su tiempo.
Aseguró consistencia matemática.
Pero hoy la consistencia ya no es suficiente, necesitamos verdad económica.
Este es el primer gran cuestionamiento estructural a la contabilidad desde hace casi 500 años. Y no nace desde la academia ni desde la tecnología, sino desde el corazón del Estado, cuando su órgano de control declara que no puede certificar y auditar con claridad lo que las cifras dicen.
Eso es una señal poderosa.
Lo que está ocurriendo con el FES no es un caso aislado. Es el reflejo de lo que también viven miles de empresas:
📊 Balances que cuadran, pero modelos de negocio que no se entienden.
📊 Reportes financieros que informan, pero no explican.
📊 Control formal, sin comprensión económica profunda.
Por eso esta noticia no es solo contingente. Es histórica. Porque por primera vez el sistema público reconoce, de manera implícita, que la contabilidad necesita evolucionar para seguir siendo confiable y cumplir su propósito.
Transformar la contabilidad no es una opción futurista, es una urgencia institucional y empresarial.
Así como la factura electrónica inició la digitalización de los hechos económicos, hoy estamos llamados a dar el paso siguiente: la digitalización de su significado económico.
👉🏻 No basta con saber cuánto se gastó, hay que saber qué representa económicamente ese gasto.
👉🏻 No basta con cuadrar, hay que explicar.
👉🏻 No basta con registrar, hay que comprender.
Este es el verdadero desafío de nuestro tiempo: construir una contabilidad hecha para el siglo XXI. Un nuevo lenguaje de los negocios, donde la contabilidad vuelva a ser lo que siempre debió ser: La expresión confiable de la verdad económica de instituciones y empresas.
de contabilidad, temas laborales, educación, tributarios e innovación

Durante años, muchas empresas consideraron que la protección de los datos personales era una materia secundaria, reservada para abogados, grandes corporaciones o compañías tecnológicas….

Durante años, las empresas evaluaron sus sistemas de remuneraciones con una pregunta muy simple: ¿calcula correctamente los sueldos? Esa pregunta sigue siendo importante, pero ya no es suficiente….

Cuando una empresa piensa en su sistema de remuneraciones, normalmente lo relaciona con liquidaciones de sueldo, cotizaciones previsionales, contratos y cumplimiento laboral, pero ese sistema contiene mucho más que información para calcular y pagar remuneraciones, contiene una parte significativa de la vida laboral y también personal de cada trabajador….

Llevar las remuneraciones y la administración de personal en Chile nunca han sido una tarea sencilla. Sin embargo, hay un área en particular donde incluso los equipos de Recursos Humanos más experimentados suelen perder el control sin darse cuenta: el ecosistema de las Licencias Médicas Electrónicas (LME) y el Subsidio de Incapacidad Laboral (SIL)….

El Campeonato Mundial de Fútbol es mucho más que una competencia deportiva. Es uno de los pocos acontecimientos capaces de reunir a países diferentes, despertar emociones…
Últimos comentarios
Es un muy buen análisis de la realidad de nuestro país, lamentablemente pareciera que esto no esta siendo entendido por…
Gracias por el comentario, es una gran verdad que nos debe hacer estar atentos y meditar en la ética profesional…
Plenamente de acuerdo con lo que asevera respecto de la Contabilidad y "cocina tributaria"
Jajaja, Roberto, gracias por el comentario. Te puedo asegurar que sí es mío. Esa es justamente mi esencia. Me alegra…
Dudo que el artículo sea de mi estimado Jorge Valenzuela. Saludos