
¿De dónde salió este número?
Hay una frase muy común entre empresarios: “no sé, eso lo ve el contador”. Y durante décadas tuvo bastante sentido….
La noticia pasó casi como un dato técnico, pero su gravedad es histórica:
La Contraloría General de la República se abstuvo de emitir opinión sobre los estados financieros de más de 70 entidades del Gobierno Central, al no contar con registros consistentes ni evidencia suficiente que respalde las cifras informadas.
Dicho en simple “y sin eufemismos”:
El Estado de Chile no puede explicar con certeza qué ocurrió con una parte relevante de los recursos públicos.
No se trata de un error menor.
No es un problema administrativo.
No es un ajuste contable pendiente.
Es una señal de alarma sistémica.
En auditoría, una abstención de opinión no significa “dudas”.
Significa algo mucho más grave: No existen las condiciones mínimas para verificar la verdad económica de la información presentada.
La Contraloría no está fallando.
Está siendo rigurosa.
Y al hacerlo, deja en evidencia una realidad incómoda: El sistema contable y financiero con el que opera gran parte del sector público ya no da el ancho para informar, controlar ni proteger los recursos del país.
Durante años hemos confundido contabilidad con cumplimiento.
Registrar con explicar.
Cuadrar con comprender.
Hoy tenemos balances, reportes y estados financieros, pero no tenemos relato económico verificable.
Los números existen, pero no se entienden.
Están, pero no explican.
Se presentan, pero no se pueden auditar con certeza.
Cuando los números no hablan:
❌ No hay control real.
❌ No hay responsabilidad efectiva.
❌ No hay rendición de cuentas.
❌ No hay confianza pública.
Y sin confianza, la institucionalidad se erosiona.
Haz clic en la imagen para ver su testimonio.
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El punto más delicado “y el menos discutido” es este: Un sistema contable que no integra evidencia, trazabilidad ni explicabilidad.
No necesita corrupción activa para ser riesgoso.
Basta con que alguien quiera ocultar algo.
¿Cuándo los registros?
📄 No están respaldados por documentos verificables.
🧮 Permiten ajustes sin huella.
📑 Dependen de planillas paralelas.
🔍 Y no reconstruyen el hecho económico original.
La corrupción encuentra un terreno fértil para actuar sin dejar rastros.
No porque todos quieran hacerlo mal.
Sino porque el sistema lo permite.
El cuidado de los recursos públicos no puede descansar en la buena fe ni en controles ex post. Requiere sistemas estructuralmente confiables, diseñados para:
🧾 Registrar hechos, no solo cifras.
🧩 Integrar evidencia desde el origen.
🔗 Asegurar trazabilidad total.
🔍 Permitir auditoría permanente.
📖 Explicar la historia económica completa.
Cuando eso no existe, no hay responsabilidad social posible.
Y sin responsabilidad social, la democracia se debilita.
Lo ocurrido no se soluciona con más normas, más formularios ni más fiscalización reactiva.
Se soluciona repensando el sistema de información financiera desde su base.
Chile necesita con urgencia:
🆕 Un nuevo lenguaje de los negocios.
🧾 Una contabilidad basada en evidencia.
🤖 Sistemas autoauditables.
🔍 Información que explique, no que oculte.
🗣️ Números que hablen y se entiendan.
No se trata de modernizar lo existente.
Se trata de superarlo.
Un país que no puede explicar el uso de sus recursos no puede exigir confianza, ni pedir sacrificios, ni construir futuro.
La Contraloría ya dio la señal.
Ignorarla sería el verdadero error histórico.
de contabilidad, temas laborales, educación, tributarios e innovación

Hay una frase muy común entre empresarios: “no sé, eso lo ve el contador”. Y durante décadas tuvo bastante sentido….

Hay una frase muy común entre empresarios: “no sé, eso lo ve el contador”. Y durante décadas tuvo bastante sentido….

En el artículo anterior planteábamos una pregunta: ¿para qué y para quién hacemos la contabilidad? Ahora quisiera avanzar un paso más y formular otra pregunta que puede resultar incluso más reflexiva: ¿son suficientes el Balance y el Estado de Resultados para comprender un negocio?…

En el artículo anterior planteábamos una pregunta: ¿para qué y para quién hacemos la contabilidad? Ahora quisiera avanzar un paso más y formular otra pregunta que puede resultar incluso más reflexiva: ¿son suficientes el Balance y el Estado de Resultados para comprender un negocio?…

Antes de hablar de inteligencia artificial, automatización o nuevos sistemas contables, conviene abordar una cuestión más fundamental: ¿para qué y para quién hacemos la contabilidad?…
Últimos comentarios
Muy acertado los comentarios.Ojala se enteraran los señores parlamentarios de las distinta bancadas y legislaran de una vez a favor…
Grs. por el informativo, muy buen punto y sería bueno hacercelo llegar a algunos parlamentarios.
Genial, don Jorge, en realidad los Adultos Mayores, crearon riqueza para el País y si lo siguen haciendo. Debieran dar…
Primero que nada,se debería bajar los sueldos millonarios de la cupula. Segundo Hacer una auditoria externa. Tercero,disminuir puestos políticos. Después…
En este articulo queda una pregunta sin responder: ¿Cual es el resultado financiero de Codelco? medido con las regalas contables…