
Los datos de sus trabajadores tienen una nueva autoridad
Durante años, muchas empresas consideraron que la protección de los datos personales era una materia secundaria, reservada para abogados, grandes corporaciones o compañías tecnológicas….
Durante décadas, el contador fue quien explicaba el negocio, no solo registraba operaciones. Interpretaba la historia económica de la empresa. Era quien podía responder preguntas esenciales: ¿Estamos ganando dinero? ¿Podemos contratar más personas? ¿Podemos invertir? ¿Estamos en riesgo?
La contabilidad no era solo cumplimiento, era conversación, era el lenguaje de los negocios; hasta que algo cambió.
No ocurrió de un día para otro. No fue una revolución visible, no hubo titulares anunciándolo; fue silencioso y precisamente por eso fue tan profundo.
El mundo empresarial aceleró; las decisiones dejaron de esperar el cierre mensual o el balance anual; los empresarios comenzaron a necesitar respuestas inmediatas, como por ejemplo: Flujo de caja hoy, rentabilidad por producto, proyecciones de ventas y control de costos diarios.
La contabilidad tradicional, diseñada para registrar hechos pasados con rigurosidad, comenzó a llegar tarde a esas preguntas, no porque fuera incorrecta, sino porque no estaba diseñada para ese ritmo; entonces apareció una solución práctica, el Excel.
Llegó como una ayuda flexible, rápida y disponible; cada administrador comenzó a construir sus propias planillas: flujo de caja, proyección de ventas, costos laborales e inventarios.
La empresa volvió a tener respuestas, pero algo ocurrió sin que nadie lo advirtiera: las decisiones comenzaron a tomarse fuera de la contabilidad.
El contador siguió trabajando, registrando, declarando impuestos, cuadrando balances y cumpliendo, pero el relato del negocio empezó a construirse en otro lugar, en el mundo de las planillas electrónicas, en archivos personales, en versiones distintas, en fórmulas invisibles, en correcciones manuales; allí el Excel comenzó a explicar lo que la contabilidad ya no explicaba.
No porque fuera mejor, sino porque era más inmediato y así ocurrió algo inesperado: el contador dejó de ser consultado para decidir, no fue reemplazado, fue silenciado. Termina transformándose en un experto en Excel. Solo se disparaba a los pies.
Haz clic en la imagen para ver su testimonio.
Haz clic en la imagen para ver su testimonio.
Haz clic en la imagen para ver su testimonio.
Las planillas permitieron gestionar, pero también introdujeron fragilidades profundas, como por ejemplo la ausencia de trazabilidad, cambios sin registro, múltiples versiones de la verdad y dependencia de personas específicas.
Muchas empresas comenzaron a operar sobre interpretaciones difíciles de verificar; paradójicamente, mientras la contabilidad cumplía cada norma tributaria, la gestión estratégica se alejaba de ella. La empresa podía estar cumpliendo… y al mismo tiempo no entender realmente su situación económica.
Excel no destruyó la contabilidad, reveló una ausencia, una incompetencia estructural, mostró que la contabilidad había dejado de conversar de negocios con la empresa; cuando la información financiera no responde a las preguntas del negocio, alguien ocupará ese espacio, siempre.
Muchos creen que la inteligencia artificial inició el cambio, pero no, la destrucción creativa comenzó cuando el empresario confió más en planillas que en su balance o estados de resultados, cuando la gestión se separó de la evidencia, cuando el dato dejó de tener contexto y cuando el voucher se volvió insuficiente para explicar la complejidad del negocio moderno; ese fue el verdadero punto de inflexión y comienzo de la destrucción.
Hoy ocurre algo extraordinario: la misma tecnología que desplazó tareas operativas está devolviendo al contador su rol más importante, la integración automática de documentos, la trazabilidad digital, los metadatos, el Business Intelligence, la inteligencia artificial; todo converge hacia algo que parecía perdido: la posibilidad de explicar el negocio en tiempo real.
El contador deja de ser digitador y vuelve a ser intérprete, comunicador, custodio de evidencia y arquitecto de verdad económica.
Excel nunca fue el enemigo, fue el síntoma de que la contabilidad había dejado de conversar con la empresa; quizá la mayor oportunidad de esta generación de contadores no sea defender el pasado, sino recuperar aquello que siempre fue su verdadero propósito: explicar la verdad económica del negocio.
Jorge Valenzuela F.
Socio Fundador de Transtecnia S.A.
de contabilidad, temas laborales, educación, tributarios e innovación

Durante años, muchas empresas consideraron que la protección de los datos personales era una materia secundaria, reservada para abogados, grandes corporaciones o compañías tecnológicas….

Durante años, las empresas evaluaron sus sistemas de remuneraciones con una pregunta muy simple: ¿calcula correctamente los sueldos? Esa pregunta sigue siendo importante, pero ya no es suficiente….

Cuando una empresa piensa en su sistema de remuneraciones, normalmente lo relaciona con liquidaciones de sueldo, cotizaciones previsionales, contratos y cumplimiento laboral, pero ese sistema contiene mucho más que información para calcular y pagar remuneraciones, contiene una parte significativa de la vida laboral y también personal de cada trabajador….

Llevar las remuneraciones y la administración de personal en Chile nunca han sido una tarea sencilla. Sin embargo, hay un área en particular donde incluso los equipos de Recursos Humanos más experimentados suelen perder el control sin darse cuenta: el ecosistema de las Licencias Médicas Electrónicas (LME) y el Subsidio de Incapacidad Laboral (SIL)….

El Campeonato Mundial de Fútbol es mucho más que una competencia deportiva. Es uno de los pocos acontecimientos capaces de reunir a países diferentes, despertar emociones…
Últimos comentarios
Es un muy buen análisis de la realidad de nuestro país, lamentablemente pareciera que esto no esta siendo entendido por…
Gracias por el comentario, es una gran verdad que nos debe hacer estar atentos y meditar en la ética profesional…
Plenamente de acuerdo con lo que asevera respecto de la Contabilidad y "cocina tributaria"
Jajaja, Roberto, gracias por el comentario. Te puedo asegurar que sí es mío. Esa es justamente mi esencia. Me alegra…
Dudo que el artículo sea de mi estimado Jorge Valenzuela. Saludos