
Los datos de sus trabajadores tienen una nueva autoridad
Durante años, muchas empresas consideraron que la protección de los datos personales era una materia secundaria, reservada para abogados, grandes corporaciones o compañías tecnológicas….
Hoy es cada vez más común presenciar reuniones donde nadie discute la estrategia, nadie discute el mercado, nadie discute el futuro; todos discuten los números.
Un informe dice una cosa, otro informe dice algo distinto y alguien, inevitablemente, abre una planilla Excel para “explicar” lo que está ocurriendo.
La escena se repite en empresas de todos los tamaños y aunque pocos lo dicen abiertamente, hay una verdad incómoda que comienza a instalarse: Las empresas ya no confían plenamente en su propia información.
Paradójicamente, vivimos en la era con mayor disponibilidad de información en la historia de los negocios, sistemas contables, ERPs, plataformas de remuneraciones, herramientas de BI, integraciones, automatización; nunca fue tan fácil acceder a datos y sin embargo, nunca fue tan difícil confiar en ellos.
¿Por qué ocurre esto?
Porque el problema no es la cantidad de información, el problema es su coherencia.
Hoy, en muchas organizaciones, conviven múltiples “verdades” al mismo tiempo: La contabilidad muestra un resultado, el área comercial muestra otro, finanzas trabaja con sus propios reportes y Excel se transforma en el punto de encuentro… o de conflicto
En lugar de existir una única versión del negocio, existen varias interpretaciones y cuando eso ocurre, la gestión se detiene; porque antes de decidir, hay que ponerse de acuerdo en algo mucho más básico: qué número es el correcto.
Muchas veces se culpa a Excel, pero Excel no es el problema, es el síntoma.
Excel aparece cuando los sistemas no logran responder las preguntas que el negocio necesita, cuando la información no es suficiente, cuando no es comprensible o cuando simplemente no es confiable.
En ese vacío, las planillas reconstruyen, ajustan y reinterpretan los datos, pero en ese proceso, algo se pierde, la coherencia.
Lo que está en juego no es la información, es la confianza en ella y la confianza no se construye con más reportes; se construye sobre dos pilares fundamentales: Fuente y trazabilidad.
📌 ¿De dónde provienen los datos?
📌 ¿Están conectados con el hecho económico real?
📌 ¿Es posible seguir su origen y explicar su resultado?
Cuando estas preguntas no tienen respuestas claras, la información deja de ser un activo, se transforma en un riesgo.
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Cuando no confiamos en los números, ocurre algo más profundo que un simple error de cálculo, las decisiones se retrasan, las discusiones aumentan, la intuición reemplaza al análisis y la gestión pierde dirección; en ese momento, el negocio deja de entenderse a sí mismo.
Esta no es una crisis visible, no aparece en los estados financieros, no genera alertas automáticas, no se reporta como incidente, pero está presente en cada reunión donde los números no convencen, en cada explicación que requiere ser “ajustada”, en cada decisión que se posterga porque “hay que revisar los datos”; es una crisis silenciosa, pero profundamente estructural.
Durante años se asumió que tener sistemas era suficiente, que registrar información era suficiente, que cumplir era suficiente.
Hoy sabemos que no, porque un informe nunca será más confiable que la fuente de sus datos y sin trazabilidad, no hay explicación posible.
El verdadero desafío de las empresas ya no es tener más información, es poder confiar en ella; porque sin confianza en los datos: No hay control, no hay claridad, no hay gestión real y sin gestión, no hay futuro.
El problema no es la falta de datos… es la falta de confianza en ellos.
Jorge Valenzuela F.
Socio Fundador de Transtecnia S.A.
de contabilidad, temas laborales, educación, tributarios e innovación

Durante años, muchas empresas consideraron que la protección de los datos personales era una materia secundaria, reservada para abogados, grandes corporaciones o compañías tecnológicas….

Durante años, las empresas evaluaron sus sistemas de remuneraciones con una pregunta muy simple: ¿calcula correctamente los sueldos? Esa pregunta sigue siendo importante, pero ya no es suficiente….

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Últimos comentarios
Es un muy buen análisis de la realidad de nuestro país, lamentablemente pareciera que esto no esta siendo entendido por…
Gracias por el comentario, es una gran verdad que nos debe hacer estar atentos y meditar en la ética profesional…
Plenamente de acuerdo con lo que asevera respecto de la Contabilidad y "cocina tributaria"
Jajaja, Roberto, gracias por el comentario. Te puedo asegurar que sí es mío. Esa es justamente mi esencia. Me alegra…
Dudo que el artículo sea de mi estimado Jorge Valenzuela. Saludos