
¿Sabe usted en qué estado está la contabilidad de su empresa?
Hay una frase muy común entre empresarios: “no sé, eso lo ve el contador”. Y durante décadas tuvo bastante sentido….
Durante años, la industria contable ha operado bajo una premisa implícita que rara vez se cuestiona: que los datos contables pertenecen al sistema que los procesa o a la relación profesional que los administra. Esa premisa, nunca escrita pero ampliamente aceptada, ha tenido consecuencias profundas para las empresas.
Cambiar de contador, de proveedor tecnológico o de sistema contable se transformó en una decisión riesgosa, costosa y muchas veces traumática. No por razones técnicas insalvables, sino por una causa mucho más simple y preocupante: el miedo a no saber qué ocurrirá con los datos.
Ese miedo no es cultural ni emocional, es racional.
Con frecuencia se afirma que las empresas se resisten a cambiar. La realidad muestra otra cosa. Las empresas cambian de proveedores, de mercados y de modelos de negocio con notable rapidez. Lo que no hacen es poner en riesgo su información más sensible sin garantías claras.
En contabilidad, ese riesgo ha sido históricamente alto. Información encerrada en sistemas cerrados, formatos propietarios, procesos manuales y dependencias técnicas ha creado un modelo donde muchas empresas permanecen cautivas, no por contrato, sino por incertidumbre.
En un mundo digital, integrado y orientado a datos, resulta paradójico que la contabilidad —la principal fuente estructurada de información económica— siga utilizándose casi exclusivamente para cumplir y reportar el pasado.
Balances y estados de resultados son necesarios, pero claramente insuficientes. Los datos contables tienen un potencial mucho mayor: integración con otras aplicaciones, análisis avanzado, apoyo a la toma de decisiones, diseño de información a la medida del negocio.
Encerrar esos datos es desperdiciar el principal activo informacional de la empresa.
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La Contabilidad Abierta no es una moda tecnológica ni una consigna comercial. Es una respuesta estructural a un modelo que dejó de dialogar con la realidad actual.
Hablar de contabilidad abierta implica reconocer que los datos contables deben Ingresar desde fuentes confiables y oficiales, integrarse de forma segura con otras aplicaciones, reutilizarse para análisis y gestión, además de permanecer siempre bajo control de la empresa; abrir la contabilidad no significa perder control, significa usar mejor la información.
De la Contabilidad Abierta surge un principio inevitable: la Portabilidad Contable. La posibilidad real de cambiar de contador o de proveedor tecnológico sin perder la historia, sin reprocesos innecesarios y sin aumentar el riesgo operativo.
La portabilidad no debilita la industria. La fortalece. Porque cuando una empresa puede moverse sin miedo, permanece donde hay valor, confianza y calidad profesional, no donde existen barreras artificiales al cambio.
Esta no es una discusión contra la profesión contable ni contra la tecnología existente. Es una conversación sobre derechos básicos de las empresas, sobre uso inteligente de los datos y sobre la necesidad de actualizar los principios que sostienen la industria.
Seguir formando clientes cautivos por miedo no es sostenible; seguir tratando la contabilidad como una caja negra tampoco.
El fin del cliente cautivo no es una amenaza, es una oportunidad histórica para devolverle a la contabilidad su verdadero rol: explicar, integrar y apoyar las decisiones de las empresas.
Jorge Valenzuela F.
Socio Fundador de Transtecnia S.A.
de contabilidad, temas laborales, educación, tributarios e innovación

Hay una frase muy común entre empresarios: “no sé, eso lo ve el contador”. Y durante décadas tuvo bastante sentido….

En el artículo anterior planteábamos una pregunta: ¿para qué y para quién hacemos la contabilidad? Ahora quisiera avanzar un paso más y formular otra pregunta que puede resultar incluso más reflexiva: ¿son suficientes el Balance y el Estado de Resultados para comprender un negocio?…

En el artículo anterior planteábamos una pregunta: ¿para qué y para quién hacemos la contabilidad? Ahora quisiera avanzar un paso más y formular otra pregunta que puede resultar incluso más reflexiva: ¿son suficientes el Balance y el Estado de Resultados para comprender un negocio?…

Antes de hablar de inteligencia artificial, automatización o nuevos sistemas contables, conviene abordar una cuestión más fundamental: ¿para qué y para quién hacemos la contabilidad?…

Hace poco terminé de leer la extraordinaria historia de Ernest Shackleton y su expedición a la Antártida. En 1914 partió a bordo del Endurance persiguiendo una enorme ambición: atravesar por primera vez el continente antártico. Nunca lo consiguió….
Últimos comentarios
Muy acertado los comentarios.Ojala se enteraran los señores parlamentarios de las distinta bancadas y legislaran de una vez a favor…
Grs. por el informativo, muy buen punto y sería bueno hacercelo llegar a algunos parlamentarios.
Genial, don Jorge, en realidad los Adultos Mayores, crearon riqueza para el País y si lo siguen haciendo. Debieran dar…
Primero que nada,se debería bajar los sueldos millonarios de la cupula. Segundo Hacer una auditoria externa. Tercero,disminuir puestos políticos. Después…
En este articulo queda una pregunta sin responder: ¿Cual es el resultado financiero de Codelco? medido con las regalas contables…