
La liquidación fue enviada. ¿Puede demostrarlo?
En muchas empresas, la gestión de remuneraciones se considera terminada cuando la liquidación de sueldo fue emitida y enviada al trabajador….
Durante años, las empresas aceptaron una contabilidad orientada principalmente al orden, al cumplimiento y a la emisión periódica de balances e informes. Ese modelo cumplió una función relevante en su tiempo. Pero hoy resulta insuficiente.
El entorno económico se volvió más exigente, más veloz y más incierto. Ya no basta con recibir cifras resumidas si estas no permiten comprender con claridad qué ocurrió, por qué ocurrió y con qué respaldo. El empresario moderno no necesita solo registros. Necesita confianza en la información con la que decide.
Allí aparece una diferencia esencial: una cosa es el orden contable; otra, muy distinta, es la verdad económica.
Un balance puede cuadrar correctamente y, aun así, no mostrar con suficiente profundidad el origen real de ciertas cifras. Un estado de resultados puede cumplir formalmente y, sin embargo, dejar abiertas preguntas clave sobre costos, márgenes, liquidez o productividad. Cuando eso ocurre, la empresa termina buscando respuestas fuera de la contabilidad: en planillas, correos, archivos auxiliares o reconstrucciones manuales.
Ese fenómeno no es menor. Es la señal de que el sistema registra, pero no necesariamente revela.
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La contabilidad tradicional fue concebida para clasificar, resumir e interpretar hechos económicos. Pero no fue diseñada para responder, por sí sola, a las exigencias actuales de trazabilidad, evidencia integrada y comprensión operativa en tiempo real. Por eso, muchas veces, el asiento contable termina siendo solo el resumen final de procesos que ocurrieron en otras plataformas y con respaldos dispersos.
El problema de fondo es claro: el orden no garantiza verdad.
Lo que hoy piden las empresas es algo más exigente y más útil. No solo saber cuánto ocurrió, sino qué ocurrió, con qué evidencia, bajo qué contexto y con qué impacto real sobre el negocio. En otras palabras, exigen una contabilidad conectada con la realidad económica y no solo con su representación formal.
Por eso, la discusión pendiente no es si la contabilidad sigue siendo necesaria. Lo es, sin duda. La verdadera pregunta es si está dispuesta a evolucionar.
Porque en un mundo donde la calidad de la información define la calidad de las decisiones, el empresario ya no debería conformarse con asientos y balances.
Debería poder exigir, con plena razón:
Más que asientos y balances, dame evidencia, trazabilidad y verdad económica.
Jorge Valenzuela F.
Socio Fundador de Transtecnia S.A.
de contabilidad, temas laborales, educación, tributarios e innovación

En muchas empresas, la gestión de remuneraciones se considera terminada cuando la liquidación de sueldo fue emitida y enviada al trabajador….

Si Codelco fuese una empresa privada común, sin el respaldo del Estado de Chile, estaría enfrentando una situación financiera que exigiría una profunda reestructuración. No hablo de quiebra…

Durante años, muchas empresas administraron sus sistemas de remuneraciones bajo una lógica basada principalmente en la confianza….

Durante años, muchas empresas consideraron que la protección de los datos personales era una materia secundaria, reservada para abogados, grandes corporaciones o compañías tecnológicas….

Durante años, las empresas evaluaron sus sistemas de remuneraciones con una pregunta muy simple: ¿calcula correctamente los sueldos? Esa pregunta sigue siendo importante, pero ya no es suficiente….
Últimos comentarios
Es un muy buen análisis de la realidad de nuestro país, lamentablemente pareciera que esto no esta siendo entendido por…
Gracias por el comentario, es una gran verdad que nos debe hacer estar atentos y meditar en la ética profesional…
Plenamente de acuerdo con lo que asevera respecto de la Contabilidad y "cocina tributaria"
Jajaja, Roberto, gracias por el comentario. Te puedo asegurar que sí es mío. Esa es justamente mi esencia. Me alegra…
Dudo que el artículo sea de mi estimado Jorge Valenzuela. Saludos