
¿Sabe usted en qué estado está la contabilidad de su empresa?
Hay una frase muy común entre empresarios: “no sé, eso lo ve el contador”. Y durante décadas tuvo bastante sentido….
En los últimos meses han proliferado análisis que advierten una caída en las valorizaciones de empresas SaaS en Estados Unidos; algunos inversionistas ajustan expectativas, otros migran capital hacia compañías “AI-native”. El discurso dominante sugiere que la inteligencia artificial está reemplazando al software tradicional.
Pero esa lectura es incompleta, la crisis del SaaS no es tecnológica, es humana.
Durante dos décadas, el modelo SaaS digitalizó procesos empresariales. Automatizó tareas, integró sistemas, redujo fricciones y permitió escalar operaciones con eficiencia inédita.
La contabilidad se volvió digital, las declaraciones tributarias automáticas y los reportes financieros instantáneos; el software cumplió su promesa: hacer más rápido, con menos personas, pero hay una pregunta incómoda que el mercado comienza a enfrentar: ¿Las empresas comprenden mejor su realidad financiera que hace 15 años? La respuesta, en muchos casos, es no.
La mayoría de los sistemas empresariales fueron diseñados para ejecutar procesos, no para elevar la comprensión y el entendimiento, en el ámbito contable y financiero esto es evidente:
📌 El contador fue formado para cumplir, no para interpretar estratégicamente.
📌 El empresario fue educado para vender y operar, no para leer estados financieros con profundidad.
📌 El software fue diseñado para registrar y declarar, no para formar criterios de negocio.
Estamos avanzando hacia trazabilidad, automatización y velocidad, pero no necesariamente comprensión y entendimiento del negocio y, sin comprensión, la inteligencia artificial solo amplifica la automatización, simplifica tareas operativas, pero no la decisión.
La narrativa actual sugiere que la IA reemplazará múltiples capas del SaaS tradicional; en parte, es cierto, pero la IA puede clasificar, conciliar, proyectar, detectar anomalías y generar reportes explicativos. Puede hacer en segundos lo que antes requería horas de trabajo humano, pero hay algo que la IA no puede hacer: asumir responsabilidad, no define propósito, no toma riesgos estratégicos y no responde ante consecuencias; la decisión sigue siendo humana y la calidad de esa decisión depende de la capacidad de comprender y entendimiento de negocio.
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El SaaS tradicional se concentró en automatizar tareas; la IA acelera esa automatización, pero lo que hoy escasea no es capacidad de ejecución, es capacidad de interpretación y entendimiento. El software puede producir miles de indicadores, pero si el empresario no entiende qué significan, el sistema queda incompleto.
Es una solución coja.
Todo sistema moderno opera en capas:
📌 Algoritmos de registro.
📌 Algoritmos de consistencia.
📌 Algoritmos de clasificación.
📌 Algoritmos predictivos.
📌 Algoritmos de visualización.
Pero todos convergen en una última capa, la persona.
La tecnología estructura la información; la inteligencia artificial procesa patrones, pero es la inteligencia humana la que mide, controla y gestiona. Los algoritmos no sustituyen a la persona, se alinean para asistirla.
La verdadera evolución no es SaaS + IA.
Es infraestructura de inteligencia de negocios donde la suma de inteligencias estructural, computacional y humana permite decisiones superiores.
Quizás el mercado SaaS no está en declive, quizás está siendo obligado a evolucionar; el software que solo ejecuta tareas y apps será reemplazable, el que fortalece la capacidad de decisión será indispensable en un mundo cada vez más automatizado; la escasez no será la información, será la comprensión y allí, la persona seguirá siendo la capa final de todos los algoritmos.
Jorge Valenzuela F.
Gerente General y Fundador de Transtecnia S.A.
de contabilidad, temas laborales, educación, tributarios e innovación

Hay una frase muy común entre empresarios: “no sé, eso lo ve el contador”. Y durante décadas tuvo bastante sentido….

Hay una frase muy común entre empresarios: “no sé, eso lo ve el contador”. Y durante décadas tuvo bastante sentido….

En el artículo anterior planteábamos una pregunta: ¿para qué y para quién hacemos la contabilidad? Ahora quisiera avanzar un paso más y formular otra pregunta que puede resultar incluso más reflexiva: ¿son suficientes el Balance y el Estado de Resultados para comprender un negocio?…

En el artículo anterior planteábamos una pregunta: ¿para qué y para quién hacemos la contabilidad? Ahora quisiera avanzar un paso más y formular otra pregunta que puede resultar incluso más reflexiva: ¿son suficientes el Balance y el Estado de Resultados para comprender un negocio?…

Antes de hablar de inteligencia artificial, automatización o nuevos sistemas contables, conviene abordar una cuestión más fundamental: ¿para qué y para quién hacemos la contabilidad?…
Últimos comentarios
Muy acertado los comentarios.Ojala se enteraran los señores parlamentarios de las distinta bancadas y legislaran de una vez a favor…
Grs. por el informativo, muy buen punto y sería bueno hacercelo llegar a algunos parlamentarios.
Genial, don Jorge, en realidad los Adultos Mayores, crearon riqueza para el País y si lo siguen haciendo. Debieran dar…
Primero que nada,se debería bajar los sueldos millonarios de la cupula. Segundo Hacer una auditoria externa. Tercero,disminuir puestos políticos. Después…
En este articulo queda una pregunta sin responder: ¿Cual es el resultado financiero de Codelco? medido con las regalas contables…