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Boletín Informativo
18.06.2026
Datos, IA y decisión: El criterio invisible que define la realidad del negocio
El problema de la era digital no es usar datos para decidir. Al contrario, las empresas necesitan más datos, mejores datos y mayor capacidad de análisis. El verdadero problema aparece cuando dejamos de preguntar algo esencial: ¿quién definió el criterio con que esos datos fueron clasificados, interpretados y convertidos en información para decidir?
Porque un dato no habla por sí solo. Un dato siempre entra a un sistema bajo una categoría, una regla, una interpretación o una decisión previa. Y esa definición puede cambiar completamente la lectura económica de una empresa.
Un ejemplo simple lo demuestra: ¿qué criterio definió que una determinada operación es un gasto y no una inversión?
La diferencia no es menor. Si una operación se clasifica como gasto, afecta directamente el resultado del período. Si se clasifica como inversión, puede reconocerse como un activo que generará beneficios futuros. La misma operación, con distinto criterio, puede mostrar una empresa más rentable, menos rentable, más sólida o más debilitada de lo que realmente es.
Por eso, antes de hablar de inteligencia artificial, automatización o tableros de gestión, debemos hacernos una pregunta anterior: ¿sobre qué verdad económica está trabajando la tecnología?
La IA puede analizar millones de registros, detectar patrones, proyectar escenarios y sugerir decisiones. Pero si los datos fueron clasificados con criterios débiles, arbitrarios, manipulables o no trazables, la IA solo amplificará esa debilidad. Puede entregar respuestas rápidas, incluso sofisticadas, pero construidas sobre una base mal definida.
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En este punto surge una nueva responsabilidad para las empresas: no basta con tener datos disponibles; se requiere gobernar el criterio que les da sentido.
Esto implica saber: ¿Quién definió la regla de clasificación? ¿Qué fundamento técnico, contable, laboral, tributario o financiero se utilizó? ¿Quién autorizó esa interpretación? ¿Qué evidencia respalda el origen del dato? ¿Qué trazabilidad existe desde el hecho económico hasta el reporte final?
Sin esas preguntas, la empresa puede caer en una ilusión peligrosa: creer que decide con datos, cuando en realidad decide sobre interpretaciones invisibles, no validadas o incluso manipuladas.
La verdadera transformación digital no consiste solo en digitalizar procesos ni en incorporar IA. Consiste en pasar de sistemas que registran datos a plataformas que protegen la verdad económica de los hechos. Plataformas donde cada operación tenga origen, criterio, evidencia, trazabilidad y responsabilidad.
En este nuevo escenario, el contador, el gerente financiero, el empresario y el sistema tecnológico deben evolucionar. Ya no basta con registrar lo ocurrido. Ahora se debe explicar por qué se clasificó de una forma y no de otra. La decisión empresarial necesita datos, pero también necesita criterio responsable.
La pregunta clave del futuro no será solamente: “¿qué dicen los datos?”, la verdadera pregunta será: “¿quién definió el criterio con que esos datos dicen lo que dicen?”, ahí comienza el nuevo lenguaje de los negocios: un lenguaje basado en datos, sí, pero también en responsabilidad, trazabilidad, evidencia y verdad económica.
Jorge L. Valenzuela.
Socio Fundador de Transtecnia S.A.
Artículo elaborado con apoyo editorial de IA.
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Últimos comentarios
Muy acertado los comentarios.Ojala se enteraran los señores parlamentarios de las distinta bancadas y legislaran de una vez a favor…
Grs. por el informativo, muy buen punto y sería bueno hacercelo llegar a algunos parlamentarios.
Genial, don Jorge, en realidad los Adultos Mayores, crearon riqueza para el País y si lo siguen haciendo. Debieran dar…
Primero que nada,se debería bajar los sueldos millonarios de la cupula. Segundo Hacer una auditoria externa. Tercero,disminuir puestos políticos. Después…
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